¿De cuántas manos es este coche?
Vamos a revisar directamente el certificado de registro (el gran libro verde) y contar el número de cambios.
Vamos a revisar directamente el certificado de registro (el gran libro verde) y contar el número de cambios.
Sí, siempre que verifiques tres cosas antes de comprar. Primero, la batería: solicita un certificado de estado de salud (SOH) — representa el 30-50% del valor del coche y dos vehículos con el mismo kilometraje pueden tener baterías muy distintas. Segundo, la carga: confirma la disponibilidad de repuestos y la compatibilidad de cargadores en tu país; los modelos chinos muy recientes pueden tener conectores o estándares diferentes. Tercero, la homologación: verifica que el modelo pueda registrarse en tu país y si existen incentivos fiscales para eléctricos importados. Marcas como BYD ya tienen red de distribuidores y repuestos en varios países latinoamericanos, lo que reduce el riesgo. Con un SOH superior al 85% y repuestos disponibles, un eléctrico usado de China puede ofrecer una relación valor-precio difícil de igualar.
La importación directa normalmente no incluye la garantía del fabricante, así que el soporte depende de lo que negocie. En la práctica, muchos exportadores ofrecen una garantía limitada de 30-90 días sobre motor y transmisión, siempre que el daño no proceda de mal uso o del transporte. Pídala por escrito, con el alcance claramente definido. Otra opción válida es contratar una garantía mecánica local independiente al recibir el coche; en varios países latinoamericanos existen aseguradoras que cubren vehículos importados previa inspección. Antes de comprar, verifique la disponibilidad de repuestos de esa marca y modelo en su país; las marcas chinas más vendidas tienen red de concesionarios, pero los modelos recientes o de nicho pueden tardar semanas en conseguir piezas. Y conserve todos los documentos: contrato, factura, informe de inspección y fotos del estado en el puerto. Son la base de cualquier reclamación posterior.