El proceso completo suele tomar de 45 a 75 días, y conviene planearlo con margen. La etapa china (negociación, contrato, inspección, permiso de exportación y embarque) ocupa entre 15 y 25 días. La travesía marítima a puertos principales (Callao, Manzanillo, Buenos Aires, Santos) añade entre 25 y 40 días según ruta y escalas.
En el destino, el nacionalizado puede tardar de 1 a 3 semanas dependiendo de la agencia aduanal y la carga de trabajo del puerto. La temporada alta (noviembre-enero) y los picos portuarios pueden añadir una o dos semanas extra.
Pide a tu exportador una hoja de ruta con fechas comprometidas por etapa y solicita copia del conocimiento de embarque en cuanto se emita: con ese número puedes rastrear el contenedor por tu cuenta. Considera que los pagos suelen estructurarse sobre estos hitos temporales, así que un retraso del exportador afecta directamente cuándo debes pagar el saldo.